lunes, 15 de enero de 2018

Prototipar – Aprendizaje experiencial


Aprendizaje experiencial.

Se basa en la generación de una teoría que necesita ser comprobada.

En este tipo de aprendizaje se busca principalmente, incentivar a la acción por parte del estudiante. Normalmente se pide resolver un problema o comprobar la certeza de un teorema.

Un excelente ejemplo de este tipo de estrategia de aprendizaje, son las actividades dentro de los laboratorios de química, física y biología. Normalmente cuando un profesor de física, está explicando la fuerza de gravedad, tiende a dejar caer dos objetos de diferentes peso, tamaño y dimensión, con el único propósito de que sus estudiantes comprueben de que ambos serán atraídos con la misma fuerza y a la misma velocidad, sin importar sus características.

Ha este tipo de ejercicios se le conoce como aprendizaje experiencial, porque la persona aprende obtiene el conocimiento en la medida que lo vive.

¿Por qué vivir el conocimiento entra en el design thinking?

El pensamiento de diseño o design thinking, como ya sabemos, busca solucionar un problema desde el punto de vista del usuario. Sin embargo, por mucho que evaluemos, midamos y establezcamos las diversas necesidades de esos usuarios. Eso no asegura que nuestra solución sea la correcta.

En el mundo de los negocios, esta verdad resulta mucho más dramática. Puesto que al incluir el factor dinero, el éxito o fracaso de esa idea, puede lograr que nos volvamos rico o caigamos en quiebra.

Hasta no hace mucho, las personas evaluaban demasiado el emprender un negocio, sobre todo por el temor a fracasar, palabra que resulta ser un estigma dentro de la sociedad occidental. Si fracasamos, nos consideramos parias y poco exitosos. Cuando en realidad, el fracaso es parte de la experiencia y sobre todo uno de los mejores factores para anclar el conocimiento.

Sin embargo, en vista de que fracasar nos resulta tan traumático, los especialistas en el área de los negocios decidieron disminuir un poco la incertidumbre, en cuanto a la aceptación de una idea, por medio de la creación de prototipos.

Prototipar.

Básicamente desde que el primer hombre construyo la rueda y descubrió el fuego, estamos prototipando. Los bocetos de Da Vinci así lo demuestran, al igual que los jeroglíficos egipcios que narran la construcción de las pirámides o el canon griego, que buscaba la simetría en los rostros.

Prototipar, es simplemente llevar a la realidad nuestras ideas y comprobar mediante la práctica, si esa idea era la solución correcta o no, que esperaba el usuario.

7 puntos a tener en cuenta al momento de prototipar:

Incentiva a tus estudiantes a crear un boceto que sea visual y tangible, no necesariamente funcional. Por ejemplo las versiones a escala de las obras arquitectónicas. Esto permitirá al cerebro tener una idea sobre lo realista y ambicioso del proyecto.

Mentalidad novedosa: La idea es afrontar la realidad como lo hacen los bebes. Sin prejuicios, ni datos previos, deja que la creatividad sea la brújula del grupo.

Las primeras ideas casi nunca son las correctas, así que incentiva el avance dentro de tus estudiantes, para que no decaigan ante el primer error.

Practica pivotear, es decir, cada idea que se les ocurra, llévala a la práctica y fomenta la evaluación por pares, que sean ellos mismos los que ayuden a mejorar las ideas de sus compañeros.

En Silicon Valley hay un dicho, “Fracasa rápido”. Ya dijimos, que fracasar es aprender y ese es el objetivo de este dicho, cuando tus estudiantes estén creando sus proyectos, lo ideal es que noten los errores lo más pronto posible, para que puedan depurar sus ideas y lograr una solución única y funcional.

Llevar acabo técnicas creativas, el uso de colores, texturas, juego de palabras, etc. Les permitirá generar soluciones innovadoras y aumentar el grado de compromiso con la actividad.

No pierdas de vista que el objetivo de todo esto es lograr afianzar los conocimientos de la materia, por medio del pensamiento abstracto y el conocimiento práctico.

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